Estudiantes están sobreprotegidos y docentes limitados

AL FILO DE LAS NOTICIAS.- Santo Domingo. Los recientes incidentes registrados en centros educativos, reactivaron el debate sobre las medidas disciplinarias que se aplican a los estudiantes de centros públicos y privados del país.

Videos sexuales filmados dentro de un colegio privado, pelea de niños en presencia de una maestra y una policía escolar en una escuela de Boca Chica y la muerte de una niña en La Romana, tras una pelea con compañeros, son los casos que en lo que va de año han llamado la atención de la sociedad sobre lo que pasa en las escuelas.

Al respecto, el Ministerio de Educación informó que diseña un protocolo que define las normas a aplicar en las escuelas para prevención y el manejo de situaciones con énfasis en la parte emocional de niños afectados por conflictos. El objetivo principal será promover la cultura de paz en las escuelas y que estas puedan crear sus propias guías de convivencia que les permitan prevenir e intervenir oportunamente.

Sin embargo, están quienes opinan que es poco lo que pueden hacer a nivel disciplinario los docentes ya que, a entender de representantes escolares, la normativa de convivencia que en la actualidad rige la educación local “mantiene atado al docente al momento de sancionar a un estudiante y envía un mensaje errado a los niños, niñas y adolescentes, ya que   las sanciones no corresponden con el grado de los hechos o actos   cometidos”

La Asociación de Instituciones Educativas Privadas (Ainep) afirmaba recientemente que los hechos de violencia registrados, forman parte de las consecuencias de la flexibilidad de las normas, aprobadas en 2013 por el Consejo Nacional de Educación, que solo se les permite a los docentes determinar de manera autónoma las sanciones para las faltas leves que van desde interrupciones en el aula, molestias a compañeros, tirar basura, estar en el aula en horarios no autorizados y ruidos y salidas injustificadas.

Posiciones

Julia Muñiz, directora ejecutiva de la Asociación de Instituciones Educativas Privadas (Ainep), es de las que entiende que la normativa actual envía un mensaje distorsionado a los estudiantes.

“Las sanciones deben ir acorde con los actos cometidos y entendemos  que existen situaciones muy graves que ameritan el retiro del estudiante del plantel escolar en virtud de que su comportamiento afecta de manera directa a la comunidad escolar”, expresa Muñiz.

Olga Espaillat, presidenta de la Unión de Instituciones Educativas Privadas (Udiep), cree necesario reevaluar las medidas instituidas por el ministerio de Educación, porque permiten que los estudiantes se desarrollen sin un régimen de consecuencias ante sus actos.

“Ese no es un reglamento formativo. Es contrario, y nos trae mucha preocupación”, aseguró la maestra, directora de la institución que rige a los 4,845 colegios privados que funcionan en todo el territorio nacional.

El Comité Ejecutivo Nacional de la Asociación Dominicana de Profesores  (ADP) no ha fijado posición al respecto; sin embargo, su encargado, Frank Sabino, ofrece su opinión como maestro que por 38 años ha impartido docencia en el sector público.

Sabino considera que el problema educativo dominicano tiene que ser  tratado de “manera conjunta por todos los actores del procesos, fundamentándonos en trazar una normativa que produzca retomar los valores que dan el sentido del orden, dignidad, dominicanidad, a los fines de que todos hagamos un código que sea producto del compromiso social, nacional para construir una sociedad nueva, crítica, cuestionadora y acorde con la demanda de los nuevos tiempos.”

Sobre las sanciones, el también secretario de Relaciones Públicas de la ADP entiende que tienen que ser acorde con los principios modernos, sin que se afecte el principio de autoridad del maestro, de los padres y la autoridad que el maestro debe tener frente a los estudiantes.

Cambios en la disciplina escolar

La normativa para la convivencia del sistema educativo hizo algunas prohibiciones que limitan  las acciones que anteriormente se registraban por parte de las autoridades escolares.

La agresión verbal, los castigos corporales y colectivos, la expulsión por falta de pago y la negación de inscripción por falta de documentos, quedaron atrás. También son cosa del pasado los tiempos en que un estudiante era expulsado por su mal comportamiento, sin importar el grado su falta, mientras cursa el año escolar. Las embarazadas tampoco pueden presiones para cambiarse de tanda escolar.

La normativa del Sistema Educativo Dominicano para la Convivencia Armoniosa en los Centros Educativos Públicos y Privados establece las faltas por las cuales puede ser castigado un estudiante. Leves, graves y muy graves son las calificaciones que asigna el ministerio a ciertas conductas castigables, y específica que “ninguna conducta que no esté expresamente establecida en estas Normas o en el Reglamento de Convivencia Educativa podrá considerarse como falta grave”.

Faltas leves

Interrumpir la labor en el aula, molestar y/o ridiculizar a compañeros y personal educativo, emplear lenguaje y tono de voz inadecuado, ruidos innecesarios, salidas injustificadas durante horas de clase, tirar basura fuera del zafacón y permanecer en el aula o áreas no autorizadas en el horario del recreo son calificadas como faltas leves.

Los docentes tienen la facultad de disciplinar al estudiante en estos casos con diálogos reflexivos, amonestaciones verbales, asignación de trabajos extra, retención de objetos distractores, análisis y diálogos reflexivos con el grupo de estudiantes y comunicación con la familia para lograr el cambio en el comportamiento del estudiante.

Faltas graves

Para las faltas graves se reserva el incumplimiento de las reglas en exámenes, usar palabras irrespetuosas hacia compañeros y autoridades escolares, faltar a los símbolos patrios, discriminar y estigmatizar a miembros de la comunidad educativa por raza, nacionalidad, religión, discapacidad o cualquier otra; uso negativo de las redes sociales, dañar o ensuciar mobiliario, salir del plantel sin autorización, comportamiento inadecuado en actividades sociales y culturales y reincidencia en faltas leves. Pero, para la aplicación de cualquier medida disciplinaria debe ser consultado el padre, madre o tutor del estudiante.

Faltas muy graves

Llevar o consumir sustancias prohibidas dentro de la escuela, robar útiles escolares a compañeros, alterar documentos, llevar o usar «objetos peligrosos» y desafiar o agredir a miembros del centro educativo son las consideradas «faltas muy graves».

Para estas faltas se proponen medidas que van desde ubicar al estudiante fuera del aula, por no más de dos días, suspenderle la participación en actividades y las demás medidas disciplinarias aplicables para faltas leves y graves. Para sancionar las faltas muy graves, la dirección deberá informar al distrito educativo antes de aplicar cualquier medida.

Reglamentos internos

A pesar de esto, cada centro puede especificar en su reglamento interno los hechos que considere susceptibles de aplicación de medidas disciplinarias, siempre que no violenten las normas establecidas por el Ministerio de Educación y la Ley 136-03 (Código para la protección de los derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes).

De ahí que muchos centros establezcan reglas en cuanto a vestimenta, peinados y accesorios usados dentro del plantel. Aun así, el incumplimiento de esas reglas muchas veces conlleva medidas que son calificadas de exageradas por padres y alumnos.

By Yoranmi Santiago   

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