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SANTO DOMINGO.- El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional reforzó este martes las medidas de seguridad, luego de que familiares y vecinos de uno de los imputados arrebataran a agentes de la Dirección Central de Investigación (Dicrim) un testigo a descargo que, según denunciaron, era retirado del recinto judicial sin una orden de arresto.
En la parte frontal del juzgado se encuentran al rededor de 20 agentes policiales mientras se desarrolla la audiencia.
El incidente ocurrió ayer lunes y provocó momentos de tensión dentro y fuera del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva.
Los familiares del testigo, identificado como Willy Feliz, alegaron que los policías pretendían llevárselo de manera irregular y aseguraron que temen por su vida
En ese sentido, afirmaron que se trata de un testigo clave en el caso por un presunto atraco e intento de homicidio ocurrido el año pasado en el sector Capotillo, del Distrito Nacional.
Este martes, el tribunal continuó con el conocimiento del juicio bajo un amplio dispositivo de seguridad, mientras el Ministerio Público prosiguió con la presentación de sus pruebas testimoniales.
Durante la audiencia declaró el agente de la Policía Científica Augusto Lora, con 15 años de servicio, quien explicó las diligencias realizadas en la escena del tiroteo, incluyendo la inspección ocular, la fijación fotográfica y la recopilación de evidencias.
Ese testigo identificó un acta de inspección elaborada por él y reconoció su firma en el documento, el cual fue incorporado como prueba al proceso.
Posteriormente, compareció Yordeny Montero Mora, raso de la Policía Nacional y analista forense del Departamento de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, quien explicó sus funciones en la extracción y análisis de información contenida en dispositivos móviles.
El agente informó que fue citado por haber realizado un peritaje a un teléfono celular relacionado con la investigación.
El Ministerio Público ya dio lectura a la acusación, en la que afirma que los imputados, identificados como Ángel Gabriel Aquino Acevedo «Chocho» y Juan Méndez Pérez «Chombo o Chon», quienes salieron armados de un callejón y dispararon en múltiples ocasiones contra María Teresa mientras esta se encontraba en su negocio.
Según el expediente acusatorio, el ataque dejó heridas a la víctima y a un adolescente de 16 años, tras lo cual los presuntos agresores emprendieron la huida.
La investigación establece que, minutos después del hecho, Willy Feliz manifestó haber escuchado las detonaciones y observado la fuga de los supuestos responsables, por lo que su testimonio es considerado de importancia para el esclarecimiento del incidente.
El juicio de fondo continúa ante las juezas Claribel Nivar, Clara Castillo y Yissell Soto, mientras persiste la expectativa sobre la comparecencia de Willy Feliz, cuya presencia en el proceso ha generado controversia tras el incidente registrado con agentes del Dicrim.
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