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NEW YORK.- Luis Rojas Cabrera, el médico dominicano acusado de ejercer sin licencia en Nueva York después de que una de sus pacientes muriera tras recibir un tratamiento en su clínica de El Bronx, ya contaba con antecedentes de arrestos, según revelaron los fiscales durante su primera comparecencia ante un tribunal la noche del lunes.
De acuerdo con un reporte del New York Post, Rojas Cabrera, de 55 años, había sido arrestado en dos ocasiones, una de ellas por intentar ingresar suministros médicos a Estados Unidos.
Según explicó el fiscal adjunto Ethan Reisbaum ante el tribunal, el primer arresto ocurrió en el Aeropuerto Internacional Newark Liberty el 6 de noviembre de 2025, cuando regresaba de la República Dominicana con una porra metálica en su equipaje.
Apenas unos días después, volvió a ser detenido en el mismo aeropuerto tras regresar nuevamente desde la República Dominicana con casi 200 frascos de medicamentos de prescripción, más de 30 tabletas y 10 jeringas de lidocaína.
Según los documentos judiciales, después de que Baron sufriera un paro cardíaco, Rojas Cabrera supuestamente le dijo a un agente de policía: «Cometí un error muy grave. Necesito llamar a mi familia porque presiento que no estaré en casa por un tiempo».
Ahora enfrenta cargos por imprudencia temeraria y por ejercer una profesión sin autorización, luego de la muerte de Elizabeth Baron, una joven de 27 años que acudió el domingo al Bereshit Lifestyle Center, un centro de medicina holística ubicado en El Bronx, para recibir un tratamiento antienvejecimiento.
Sin embargo, Baron perdió el conocimiento alrededor del mediodía tras recibir una infusión intravenosa de NAD+. Fue trasladada de urgencia al Hospital NewYork-Presbyterian Allen, donde falleció alrededor de la 1:10 de la tarde, según informaron las autoridades.
La joven sufrió un paro cardíaco, de acuerdo con las autoridades neoyorquinas.
Por el momento se desconoce la composición exacta del suero que le fue administrado. La Oficina del Médico Forense de la Ciudad de Nueva York realiza un análisis toxicológico cuyos resultados podrían determinar si se modifican los cargos que enfrenta Rojas Cabrera, señalaron las fuentes.
Rojas Cabrera no tenía autorización para administrar este tratamiento antienvejecimiento, ya que no posee licencia para ejercer la medicina en el estado, según declaró el fiscal adjunto Ethan Reisbaum ante el tribunal.
Queda en libertad
El juez Craig Ortner ordenó la liberación de Rojas Cabrera sin fianza durante la audiencia del lunes por la noche, pero le ordenó entregar su pasaporte en un plazo de 48 horas.
Los fiscales explicaron que, mientras no reciban los resultados de la autopsia, no podrán presentar cargos relacionados con la muerte de Baron y, por lo tanto, tampoco solicitar que se le imponga una fianza.
La decisión sobre un posible aumento de los cargos y una eventual solicitud de prisión preventiva será tomada conforme avance la investigación.
Durante la audiencia, Rojas Cabrera vestía una camisa azul claro bajo un traje color canela y llevaba una kipá, el pequeño gorro tradicional que utilizan muchos hombres judíos como símbolo de respeto religioso. En varios momentos miró a su hijo, sonrió y levantó las cejas.
- Está previsto que vuelva a comparecer ante el tribunal el próximo 9 de septiembre.
Su familia lo defiende
El hijo del acusado, Luis Rojas Cabrera Jr., defendió a su padre y aseguró que las acusaciones los tomaron completamente por sorpresa.
«Es un buen hombre, un buen padre y un buen médico; por eso estoy tan conmocionado», dijo entre lágrimas mientras esperaba la comparecencia de su padre ante el Tribunal Penal de El Bronx la noche del lunes, destaca The Post.
En el perfil publicado en el sitio web del centro, Rojas Cabrera afirma que proviene de una familia de profesionales de la salud y que desde muy joven asistía en la clínica de su madre en la República Dominicana.
También asegura que obtuvo el título de médico en 1995 en la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA) y que se graduó como cirujano en 2002 en el Hospital Salvador B. Gautier, en Santo Domingo.
Según la página web del establecimiento, el centro de bienestar ubicado en Riverdale, donde ocurrió el incidente fatal, ofrece servicios de «medicina natural«, diversas terapias y productos destinados a «facilitar una vida sana».
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