AL FILO DE LAS NOTICIAS
SANTO DOMINGO.- A dos años de iniciada la construcción de la extensión de la Línea 1 del Metro de Santo Domingo en Punta de Villa Mella, de Santo Domingo Norte, y a tan solo un año de que venza el plazo establecido para su entrega, los comerciantes de la zona aseguran que los trabajos avanzan con extrema lentitud.
Además de la lentitud, denuncian que se han visto gravemente afectados por la pérdida de acceso directo a la vía principal.
Desde que el presidente Luis Abinader dio el primer picazo el 6 de marzo de 2024 para dar inicio a la obra, cuya duración estimada es de 36 meses, las quejas de comerciantes y residentes no han cesado. Los afectados reportan que sus negocios han quedado prácticamente aislados debido a que la maquinaria pesada obstruye constantemente las entradas.
A pesar de que los equipos se mantienen encendidos y los obreros continúan con sus labores, los comunitarios instaron a las autoridades a agilizar los trabajos para frenar el impacto económico negativo.
La presencia constante de equipos de gran magnitud también provoca fuertes taponamientos en el tránsito vehicular de la zona.
Promesas sin cumplir y locales cerrados
Tras permanecer más de un año con las puertas de su negocio cerradas para evitar que el polvo dañara su mercancía, una comerciante identificada como Arisleida lamentó que, a pesar de las promesas del Gobierno de indemnizarlos por pérdidas y daños, las autoridades aún no se han reunido con ella para evaluar su caso.
“Ellos están trabajando mal porque entraron como si el país fuera del Gobierno; no te avisan cuándo van a trabajar. Tengo una amiga a la que le colocaron una columna justo en el frente de su local”, manifestó Arisleida mientras desempolvaba las prendas de vestir que le sirven de sustento.
La vendedora de ropa usada, conocida popularmente como «pacas», explicó que, ante la falta de acercamiento por parte de la constructora, decidió acudir junto a una comitiva a las oficinas del proyecto. Allí les solicitaron presentar contratos de alquiler, facturas de compra y estados de cuenta bancarios para canalizar las ayudas.
Negocios en quiebra
Otro de los afectados es Neido, propietario de una ferretería. Relató que cuando la entrada de su establecimiento fue bloqueada por las máquinas utilizadas para elevar a los obreros a la estructura del Metro, se vio obligado a abrir un acceso improvisado en el lateral de su local como alternativa para mantener las ventas.
“Ahora mismo yo estoy quebrado porque esa construcción me está destruyendo. Nos parquean las máquinas en todo el frente. Pude sobrevivir un tiempo porque tenía unos ahorros, pero ya no me queda ni un peso. Los clientes no pueden cruzar por las vigas que colocaron. Lo único que queremos es que terminen rápido”, expresó con indignación el comerciante.
La extensión de la Línea 1 contempla la adición de dos nuevas estaciones elevadas que conectarán la actual terminal Mamá Tingó con Punta de Villa Mella. El trayecto abarca una longitud de 2.5 kilómetros y cuenta con una inversión aproximada de US$187 millones.
!Compartir este artículo a través de tus redes sociales!

