Dopaje, una apuesta de gran retribución para peloteros dominicanos

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SANTO DOMINGO. Desde que en junio de 2004 se comenzó a tomar muestras para castigar el uso de sustancias controladas en las Grandes Ligas 398 dominicanos que han jugado al máximo nivel han estado expuestos al programa y 37 de ellos fallaron (cuatro dos veces y uno en tres), ya sea por el uso de esteroides o estimulantes.

Es el 9,2% del grupo y ha recibido sanciones que superan los US$40 millones en 10 años.

Pero hacer un breve paseo por el listado y evaluar cómo ha respondido la industria a sus casos no envía un mensaje ejemplarizador.

La primera suspensión de José Guillén le llegó en 2007 cuando jugaba para Seattle; fueron 15 partidos al descubrirse un envío de sustancias para mejorar el rendimiento a su casilla en el estadio Oakland Coliseum.

Al final de la campaña Kansas City le dio un contrato de US$36 millones por tres años y en 2010, ya con el uniforme de los Gigantes, fue apartado del equipo en medio de otra investigación por el uso de esteroides.

Melky Cabrera fue descubierto en agosto de 2012 con los Gigantes, camino a la agencia libre y recién ganador del premio al MVP_ del Juego de Estrellas en Kansas City.

Cumplió 50 juegos, renunció al título de bateo de la Liga Nacional (.346) y en noviembre Toronto le dio un pacto de dos años y US$16 millones (2013-2014). Al finalizar ese acuerdo consiguió otro de US$42 millones con los White Sox hasta 2017.

A Bartolo Colón la jugada también le funcionó. Su suspensión de agosto de 2012 con Oakland le costó 50 partidos y US$469,945, pero los mismos Atléticos lo “premiaron” con un pacto de US$3 millones para el siguiente curso y hasta fue convocado al Juego de Estrellas.

Finalizado ese acuerdo, los Mets otorgaron al de Puerto Plata un acuerdo de US$20 millones por dos años (2014-2015) y en diciembre pasado logró otro contrato por una campaña y US$7,2 millones con los de Queens.

A juzgar por el dinero, Jhonny Peralta y Nelson Cruz salieron “en coche” del escándalo Biogenesis en 2013 que les costó a ambos 50 partidos y US$1,6 millones y US$2,8 millones, respectivamente.

Meses después San Luis dio un contrato de US$53 MM a Peralta por cuatro campañas, mientras que Cruz logró uno de US$8 MM con Baltimore para 2014 y otro de US$59 MM con Seattle para el periodo 2015-2018.

Pero el doctor Milton Pinedo, presidente de la Federación Dominicana de Medicina del Deporte, insiste en que los esteroides no traen talento, ni garantizan que un atleta promedio pueda dar el salto al estrellato si apela a estos.

Para un jugador que llega a los entrenamientos por invitación una buena pretemporada puede garantizarle US$507,500 si queda en la nómina de 25. Es cinco veces más que la media que cobra un ingeniero en informática en Silicon Valley y una paga superior a lo que devenga una posición tan alta como el presidente de los Estados Unidos. NPerez@diariolibre.com

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