Then dijo en octubre que en seis meses los policías serían «hermanos» de la ciudadanía. ¿Fracasó?

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SANTO DOMINGO.- La Policía Nacional está ‘caliente’ en estos días, tras la muerte en serie de ciudadanos a manos de agentes policiales y en distintas partes del país.

A propósito de esos escándalos policiales, resurge lo dicho en octubre pasado por el director general de la PN, Eduardo Alberto Then.

El alto oficial prometió entonces que, en seis meses, policías y ciudadanos serían “hermanos”. Sin embargo, ya pasaron más de seis meses y la uniformada vuelve a estar en la picota pública, debido a varias personas muertas tras pasar por las rudas manos de algunos policías.

“Si en seis meses los policías no son hermanos de cada ciudadano, entonces estaríamos fallando esta gran comisión dirigida por el señor ministro [Jesús Martínez] y yo habría fracasado, anótenlo”, dijo esa vez como flamante director de la PN.

Alberto Then llegó al cargo después de dos grandes escándalos que involucraron a miembros de la Policía. Esos casos fueron la muerte brutal de una pareja de esposos cristianos en Villa Altagracia, y el deceso no menos monstruoso de la arquitecta Leslie Rosado en octubre de 2021.

Al momento de ser nombrado, amplios sectores de la sociedad reclamaban una transformación honda de la uniformada, para evitar casos como los de Villa Altagracia y la arquitecta.

Respondiendo a esos reclamos sociales, el mayor general Alberto Then dijo que los casos policiales pendientes serían resueltos y se establecerían lazos de hermandad entre la PN y los ciudadanos.

“Todas las investigaciones que tengan polvo van a ser despolvadas y las exigencias de la sociedad van a ser llevadas a cabo con los trabajos necesarios, para que esas familias y la sociead puedan vivir en paz”, expresó en octubre.

No fue todo, pues también manifestó que la Policía actuaría con transparencia redonda para conquistar la confianza de la gente.

Las palabras y los hechos

Esas palabras, bien intencionadas y necesarias, se ven ahora penosamente contrastadas con la realidad. Recientemente, una serie de decesos a manos de policías cuestionan lo dicho por el director policial.

El caso de David de los Santos fue particularmente cruel y ha desatado una tempestad de voces reclamando justicia. No es para menos, pero sí para más: lo detuvo una patrulla, lo llevaron al destacamento del Ensanche Naco, y lo molieron a golpes. Finalmente expiró en un hospital público, víctima de un homicidio, según el Inacif.

José Gregorio Custodio falleció en Ocoa, también pasado por manos policiales. Acusado de agresión doméstica, lo apresaron en Ocoa y le propinaron golpes, a resultas de lo cual acabó muerto.

En el Canódromo hubo un ‘reperpero’: allí agredieron al Defensor del Pueblo y a miembros de la prensa cuyo único interés era inspeccionar el lugar.

Esos casos están bajo investigación y la gente espera respuestas. La Policía sigue ‘caliente’.

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