“Desde hoy pondremos a Estados Unidos en primer lugar”

TRUMP

AL FILO DE LAS NOTICIAS.- WASHINGTON. El nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió este viernes que su gobierno permitirá al país recuperar la “grandeza”, en referencia de la principal propuesta de su exitosa campaña electoral, y reiteró su llamado a “comprar estadounidense”.

“Desde hoy, una nueva visión gobernará nuestra tierra. Desde hoy, pondremos a Estados Unidos en primer lugar”, dijo Trump. El nuevo presidente dijo que la prioridad será “comprar productos estadounidenses, dar empleo a estadounidenses”.

En su discurso inaugural, el presidente Donald Trump repite la visión sombría y la lista de los males del país que fueron la característica de su campaña.

Describe las fábricas cerradas como “lápidas” y dice que el gobierno federal ha gastado cifras multimillonarias para defender “las fronteras de otras naciones mientras se niega a defender las nuestras”.

El presidente Donald Trump inicia su discurso inaugural diciendo que “juntos determinaremos el rumbo de Estados Unidos y el mundo por muchos, muchos años”.

Dice que los estadounidenses se han “unido a un gran esfuerzo nacional para construir nuestro país y restaurar su promesa para todos el pueblo”.

Donald Trump presta juramento como 45to presidente de los Estados Unidos.

El combativo empresario y astro de TV reality presidirá un país profundamente dividido, entre los encantados y los horrorizados por su victoria.

Hillary Clinton dice que asiste a la investidura de Donald Trump para “honrar nuestra democracia”.

Clinton y su esposo, el expresidente Bill Clinton, se encuentran en el capitolio.

Clinton tuiteó que “estoy aquí hoy para honrar nuestra democracia & sus valores perdurables. Jamás dejaré de creer en nuestro país & su futuro”.

El presidente Barack Obama y su sucesor Donald Trump parten de la Casa Blanca hacia la ceremonia de investidura.

Los dos abordaron una limusina para ir al Capitolio.

También van en camino el vicepresidente Joe Biden, la primera dama Michelle Obama y la esposa de Trump, Melania.

Las multitudes en el National Mall —el parque de los monumentos nacionales desde el cual se puede ver la juramentación— están creciendo sin cesar.

Pero los espacios vacíos siguen siendo grandes a menos de dos horas de la ceremonia. Hay fuertes indicios de que las multitudes no alcanzarán la magnitud que tuvieron en la primera investidura de Barack Obama hace ocho años.

Hillary Clinton ha arribado con su esposo, el ex presidente Bill Clinton, al Capitolio para la investidura del hombre que la derrotó en las elecciones.

Trump y Clinton se vieron por última vez en octubre, en una cena de recaudación de fondos para obras de bien público en Nueva York.

La candidata demócrata, ex secretaria de Estado, saludó a la prensa agitando el brazo, pero no respondió preguntas.

En violentos ataques a Clinton durante la campaña, Trump prometió encarcelarla.

Después de la elección, aparentemente se retractó.

Como manda la tradición en la entrega del poder, el presidente saliente Barack Obama ha dejado una carta para su sucesor en la Oficina Oval.

La Casa Blanca no ofrece detalles sobre el mensaje de Obama Donald Trump.

Obama realizó una campaña vigorosa contra Trump, pero desde la elección ambos han mantenido varias conversaciones telefónicas en la que el presidente saliente ha ofrecido orientación y consejos.

El personal de la Casa Blanca entrega al y la primera dama Michelle Obama dos banderas que han ondeado en lo alto de la residencia.

Una ondeó el primer día de la presidencia de Obama y la otra en la mañana de su último día como presidente.

Los Obama se aprestan a partir de la Casa Blanca por última vez como presidente y primera dama para asistir a la juramentación de Donald Trump.

El presidente Barack Obama y la primera dama Michelle Obama reciben al presidente electo Donald Trump y su esposa Melania en la Casa Blanca.

La recepción fue en el Pórtico Norte, la entrada flanqueada por columnas sobre la avenida Pennsylvania.

Intercambiaron saludos y frases amables, y Melania Trump entregó un obsequio a Michelle Obama.

Melania Trump extendió la mano a Michelle Obama, pero ésta la abrazó.

Las parejas beberán té y café en una recepción cerrada a la prensa.

El presidente electo Donald Trump sale de Blair House para iniciar las actividades de la jornada de investidura.

Trump y su esposa Melania salieron de la casa de huéspedes oficiales contigua a la Casa Blanca para ir en caravana de autos a la Iglesia Episcopal de San Juan.

Luego del oficio se reunirán con el presidente Barack Obama y la primera dama Michelle Obama en la Casa Blanca y juntos irán a la ceremonia de juramentación en el Capitolio.

El presidente electo Donald Trump pone en marcha la jornada de su investidura con un Tuit: “¡Todo empieza hoy!”

También dice: “Los veré a las 11:00 A.M. para la juramentación. EL MOVIMIENTO CONTINUA – ¡LA OBRA COMIENZA!”

Trump y su esposa Melania inician su jornada en la Iglesia Episcopal de San Juan. Luego se reúnen con el presidente Barack Obama y la primera dama Michelle Obama en la Casa Blanca y juntos irán a la ceremonia de juramentación en el Capitolio.

Escasas luces se ven antes del amanecer en la Casa Blanca, que ha sido la residencia del presidente Barack Obama y su familia durante los últimos ocho años.

Algunos reflectores encendidos apuntan a la tribuna desde la cual el presidente entrante Donald Trump contemplará el desfile posterior a la investidura.

Trump y familia pasaron la noche en Blair House, al otro lado de la avenida Pennsylvania.

Estadounidenses deseosos de ver cómo Donald Trump jura el cargo como el nuevo presidente del país empezaron a salir hacia el centro de Washington y el National Mall.

Camiones volqueta, autos de la policía, soldados de la Guardia Nacional y policías de Washington D.C. estaban desplegados en las esquinas del centro, cortando el paso a los vehículos en varias manzanas alrededor del Mall.

Sin embargo, había espacio de sobra en las aceras para los que esperaban, aferrando los boletos para ver desde las gradas la investidura de Trump, así como aquellos sin boletos y que esperaban seguir el acontecimiento en lugares habilitados entre el Capitolio y el monumento a Washington.

La entrada se abrió antes del amanecer entre vítores de los que desafiaron el frío para esperar en fila en el barrio East End de la ciudad. Algunos de los presentes empezaron a corear “¡EEUU!”, mientras que otros compraban gorras con el lema “Hagamos a Estados Unidos grande de nuevo” y otros productos de propaganda a vendedores callejeros.

Comentarios

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *